No importa lo que diga la prensa. No importan lo que digan los políticos o las multitudes alborotadas. No importa que todo el país decida que algo malo está bien.
Las naciones fueron fundadas bajo un principio fundamental: el requisito de que permanezcamos firmes a lo que creemos, sin importar las desigualdades o las consecuencias.
Cuando la muchedumbre y la prensa y el mundo entero te dice que debes moverte, tu trabajo es plantarte como un árbol junto al rio de la verdad, y decir al mundo entero:
"No, tú te mueves."
22 enero 2011
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