Detrás de tus ojos se puede ver el reflejo de una niña llorando, de miedo, de pena, por la pérdida de todo aquello a lo que amabas.
Por eso intentas olvidar tu verdad, engañandote, atrayendote lentamente a una autodestrucción perfecta.
No voy a ayudarte, ¿quieres quemarte y llevarte a todas las personas que se acerquen a tí? Suerte.
Todos hemos vivido por eso, algunos símplemente lo afrontamos, vivimos con las cicatrices y evitamos dañar todo el mundo. Crece.
Lo cual no implica querer dejar de hacer locuras.
(D-Day. Disturbed Day.) 1/2*
13 octubre 2011
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