El problema de Bob era que él no podía aceptar la contradicción entre su predicación y su vida. Entonces, a Dios le tocaba irse al baúl. Recuerda esto, todos los problemas filosóficos son problemas morales del corazón. Todo se reduce a la forma en la que quieres vivir tu vida.”
Nos sentamos en silencio por unos minutos en lo que Christian se tranquilizaba. Tal vez él finalmente se compadeció del tipo, o tal vez fue algo que vio en mi cara, pero cuando hablaba, una gentil compasión reemplazó la furia de sus claros ojos azules. “Tú sabes, puedes llamarlo pecado original, puedes llamarlo como demonios quieras para cualquier efecto, pero muy dentro de cada uno de nosotros hay algo retorcido. Reconocerlo, evitar huir de ello, y decidir enfrentarlo es el principio de la única vida verdadera que existe. Toda la maldad empieza con una mentira. Las peores maldades vienen de las mentiras más grandes, y las mentiras más grandes son las que nos decimos a nosotros mismos. Y nos mentimos a nosotros mismos porque tememos aceptarnos a nosotros mismos”.
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